Qué distinto sería entrar a pabellón así

Estas enfermeras bailan con una paciente con cáncer que está a punto de entrar a cirugía para darle ánimo

Qué distinto sería poder entrar a pabellón así. Yo iba totalmente entregada, pero tenía miedo. Sólo durante la cirugía es posible saber si hay ganglios comprometidos o no y cuesta manejar las incertidumbres. Recuerdo que un enfermero -mientras me ponía las medias compresoras- intentaba hacerme reír diciendo “Te estoy dejando igual a Billy Elliot” y a mí me corrían las lágrimas, pero de pena. Lloraba así como para adentro y el anestesista me hacía cariñito en la cabeza.

Es tan importante el trato que recibimos de parte del personal médico que nos atiende. Los abrazos apretados, las sonrisas, los cariñitos, se agradecen un montón. Sobre todo cuando uno se siente tan vulnerable. Recuerdo a un médico de Valdivia (la ciudad en donde vivo), que fue el que me dio el notición cuando le llevé la primera mamografía: “Esto es, con seguridad, 95% cáncer, vamos a confirmar con la biopsia. Vas a tener que operarte y hacerte quimioterapia. ¿Tienes hijos? La quimioterapia te puede dejar estéril”. Me dijo todo eso mientras revisaba su whatsapp, sin siquiera mirarme a los ojos. Estaba tan shockeada que no fui capaz de decirle nada. Gracias al blog he conocido a otras pacientes que han ido al mismo médico y es una práctica habitual de él contestar sus whatsapps mientras da estos noticiones. Obviamente no fui más donde él, pero la próxima vez que lo vea quiero conversar amablemente con él y decirle que eso no se hace. Para él ese diálogo es rutina, pero para nosotras, no: en ese momento cambia nuestra vida para siempre.

Pautas de alimentación para superar el cáncer. Dra. Odile Fernández

Me llamo Odile Fernández, soy médico de familia y madre de 2 niños. He superado un cáncer y quiero contaros cuales fueron “mis recetas anticáncer”.
En 2010 me diagnosticaron cáncer de ovario con múltiples metástasis, un diagnóstico que a priori suena terrible. La supervivencia a 5 años para este tipo de cáncer es del 5%. Imaginaos el miedo y el pánico que me invadió en aquellos momentos.
Tras sobreponerme al shock inicial y enfrentarme cara a cara a la posibilidad de morir reaccioné y decidí buscar toda la información disponible sobre la relación entre la alimentación y el cáncer que pudiera ayudarme en mi proceso. La quimioterapia cuando hay metástasis tiene una utilidad limitada y yo creí que necesitaba algo más para complementarla.

Me puse a investigar en pub med y cual fue mi sorpresa al descubrir la íntima relación que hay entre el cáncer y una deficiente alimentación. Tantos artículos científicos que demuestran esta intima relación y luego no hay nadie que nos de unas pautas nutricionales para ayudar a nuestro cuerpo a sanar y sobre todo a prevenir el cáncer. El cáncer es una enfermedad que se puede prevenir modificando nuestra alimentación y estilos de vida, tal y como demuestra el Código Europeo contra el Cáncer.
Tras iniciar mi búsqueda y mientras estaba envuelta en una vorágine de pruebas e inicio de tratamiento con quimioterapia me puse manos a la obra, cambié mi alimentación y me puse a trabajar cuerpo y mente de manera intensa para intentar alcanzar la sanación y despedirme de mi cáncer.

El cáncer desapareció en poco tiempo.

¿Pudo ser una extraordinaria eficacia de la quimio o quizás intervino la alimentación o fueron ambas cosas?
Yo creo que fue un todo. El tratar el cáncer de manera holística combinando quimioterapia con alimentación y afrontando la enfermedad de una forma positiva obraron el milagro.